Abrir la puerta de la Casa de Cantabria en Mallorca, es entrar de nuevo en Cantabria. En cada uno de los rincones del local se ve reflejado un poquito de esta tierra tan maravillosa que un día algunos paisanos tuvieron que dejar y que hoy recuerdan a su manera y la siguen disfrutando en sus continuos viajes a su tierra.

No podía dejar de observar todos los rincones y detalles, tantas cosas que me resultaban familiares a pesar de sentirlas lejanas.

Trajes regionales de Cantabria
Pañueluco Semana Grande

Cuando me presentaron al grupo coral, me entraron ganas de preguntar más, de saber más, de conocerles más. Esas personas, lejos de su tierra, seguían manteniendo el habla cantarina, como diría Chema Puente y mantenían su carácter cántabro y el orgullo de su región.

Suenan las voces en el ensayo, un coro sin más pretensiones que unirse en el canto recordando sus cantos populares, compartir tiempo, compartir música, compartir vida… Esas voces, suenan a Cantabria. La colocación de las voces en los coros cántabros le da un carácter diferente, un timbre y un sonido especial. Probablemente la canción popular cántabra no sea apta para todos los públicos, como no lo es ningún cantar popular fuera de su propia tierra. Podríamos decir que colocan la voz en máscara y es exageradamente nasal y vibrada. Algo muy difícil de imitar, especial, único y muy emotivo.

Empiezan los ensayos de los villancicos y en esta ocasión la voz de Carmela me devuelve a Cantabria, a la sala de ensayo del Coro de la Real Sociedad del Club de Tenis de la Magdalena, que dirige mi amiga Paula Sumillera (primera directora de orquesta cántabra) a la que admiro personal y profesionalmente. El año pasado, estuve en su ensayo escuchando el mismo villancico tradicional cántabro.

La maravillosa voz de Carlos me dejó sin palabras. Se me olvidó preguntarle si iba a cantar las marzas, pero no me extrañaría nada que antes de emigrar a Mallorca fuera uno de los jóvenes marceros de la región.

El sonido de la pandereta, que parece tan sencillo y es tan complicado lo lleva en las venas, Inmaculada, presidenta del coro cántabro.

Al finalizar el ensayo el coro me regala una Canción de baile maravillosa…

¿Sabéis qué hicimos después?

Seguro que muchos lo habréis adivinado. Cenamos todos juntos. Una sopa de ajo casera y muy rica y no faltó el quesuco, embutidos y mil cosas más. Y es que si algo tienen los cántabros, en Mallorca o en Cantabria, es que son muy hospitalarios.

Encantada de compartir momentos con gente de; Galicia, Cáceres, Santurce, Mallorca y por supuesto Cantabria. Y pasear con la memoria por las calles de Santander, la calle Sol, General Dávila, sin olvidarnos de pasar por Peñacastillo, Cueto. Y desplazarnos hasta Ajo, Torrelavega, sin olvidarnos de las maravillosas anchoas de Santoña. Y descubrir que existen pueblos tan maravillosos como Luey, al que sin duda visitaremos muy pronto.

He tenido la suerte de asistir a uno de los ensayos del coro de la Casa de Cantabria en Mallorca. Un coro de unas 16 personas aproximadamente, no muchas más, bajo la batuta del director: José Martínez.

A todos vosotros y con todo mi cariño MIL GRACIAS por vuestra acogida.

2 Comments

  1. Encantados de haberte tenido entre nosotros, Silvia. Siempre es excitante, al tiempo que conmovedor, encontrar personas, que sin ser cántabros, al igual que tú, seáis tan entusiastas y mostréis tanto cariño por nuestra tierra.
    Nosotros no hacemos nada especial, somos cántabros y somos como cualquier paisano nuestro, un reflejo de la tierruca. Una tierra que intenta ser siempre acogedora.
    Nuestro mayor deseo es que todo el que llegue a nuestra sede se encuentre en su propia casa…, en su hogar, Cantabria.
    Entre nosotros contamos además con extremeños, gallegos, vascos, madrileños…, amigos todos y socios que se sienten en la Casa de Cantabria en su casa, y a los que nosotros consideramos cántabros al igual que a ti.
    Allí, en nuestra sede nos dejaste, allí nos encontrarás cada vez que quieras. Las puertas siempre las tendrás abiertas.
    Te esperamos Silvia.

    • Silvia Ramon

      He tardado mucho en contestar Inmaculada. Perdona, no había leído tu comentario. Ahora estoy en la tierruca, y estos días he hablado mucho de vosotros. Y es que los cántabros, no importa dónde residáis, siempre dejáis una huella especial. Os envío a todos un fuerte abrazo y vendré muy pronto a desearos felices fiestas y a cantar algún villancico con vosotros. Gracias a todos.

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